Los Salmos son una colección de 150 poemas y cánticos contenidos en la Biblia, específicamente en el Antiguo Testamento. Son una expresión profunda de la relación entre el ser humano y Dios,

Abarcando una amplia gama de emociones, desde la alabanza y gratitud hasta la desesperación y el arrepentimiento. Escritos principalmente por el rey David, aunque también se atribuyen a otros autores, los Salmos reflejan la riqueza espiritual de la tradición judeocristiana.
Cada salmo tiene un propósito particular, como consolar en momentos de aflicción, exaltar la grandeza de Dios, o buscar orientación divina. Por ejemplo, el Salmo 23 es conocido por su mensaje de confianza en Dios como pastor y guía, mientras que el Salmo 51 es una súplica de perdón.
Los Salmos han sido fuente de inspiración y consuelo a lo largo de los siglos, siendo recitados en ceremonias religiosas y en momentos personales de reflexión. Su lenguaje poético y simbólico resuena en creyentes de diferentes épocas y culturas, ofreciendo un puente entre lo humano y lo divino.

Además de su contenido espiritual, los Salmos tienen un valor literario destacado por su estructura poética y el uso de paralelismos, metáforas y simbolismos. Estas características los convierten en una joya de la literatura antigua, admirada incluso por aquellos que no profesan la fe religiosa. Su capacidad para expresar emociones universales los hace atemporales y relevantes en cualquier contexto histórico o cultural.
Los Salmos también han influido significativamente en la música y el arte. Muchas tradiciones cristianas y judías han compuesto melodías y cánticos basados en estos textos, convirtiéndolos en una parte esencial de los rituales litúrgicos. Además, los Salmos han sido fuente de inspiración para grandes obras artísticas y literarias, desde pinturas renacentistas hasta himnos modernos.
En el ámbito personal, los Salmos ofrecen una herramienta poderosa para la oración y la meditación. Su lenguaje conecta directamente con los sentimientos más profundos del ser humano, proporcionando consuelo, esperanza y fortaleza en momentos de dificultad. De esta manera, los Salmos trascienden su contexto original, convirtiéndose en un recurso espiritual universal que sigue acompañando a millones de personas en su camino de fe y reflexión.