1 Corintios 15:33 – “No os dejéis engañar: las malas compañías corrompen las buenas costumbres.”Ayudarles a identificar amistades que puedan perjudicarlos es esencial, pero debemos recordar que no es una tarea fácil. No podemos caer en el error de señalar siempre a los demás como la mala influencia; más bien, debemos ser conscientes de que nuestros hijos, al igual que los hijos de los demás, están atravesando numerosos cambios. Por ello, no se trata de criticar a los demás, sino de fortalecer en nuestros hijos valores sólidos que les permitan mantenerse firmes en sus decisiones. Escuchar sin juzgar y comprender sus experiencias son herramientas poderosas, siempre acompañadas de mucha oración. Criar con disciplina es fundamental, pero debe ir de la mano con la comprensión y el amor.